Sobre mí
Aprendí a programar cuando las pantallas eran verdes y Cobol era lo más. Más tarde, harto de compiladores y de buscar errores de código en tiras infinitas de papel, me fui a Barcelona a trastear con el audiovisual y una cosa que llamaban "grafismo electrónico" (los nombres rimbombantes ya eran tendencia entonces). Volví a Tenerife, hice webs con Flash y trabajé en comunicación en una ONG. En 2004 fundé con unos socios una empresa de consultoría, mi actual proyecto. En 2020 un murciélago chino me regaló tiempo para reencontrarme con la fotografía, el video y el diseño web.

