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El camino del content creator

¿Sabes algo? Compártelo con el mundo. Esa es la idea detrás de la creación de contenido como micronegocio online.

En realidad, ni siquiera tiene que ser algo que sepas. El contenido puede ser informativo, divulgativo o puede ser puro entretenimiento, pero ha de aportar algún tipo de valor a quien lo consume.

El camino del content creator es, quizás, el que percibimos como más sacrificado. Al menos el que más constancia requiere. Tengas un blog, un podcast, un canal de YouTube o una newsletter, publicar regularmente contenido puede ser desesperante, sobre todo al principio. Pero hay dos grandes razones para comenzar a hacerlo:

1️⃣ Continuar aprendiendo. Si quieres seguir creciendo en un área, la mejor manera de asegurarte que absorbes ese conocimiento es fusionándolo con tu propia experiencia y creando nuevo contenido basado en tu aprendizaje. Por eso tantos freelancers son, paralelamente, creadores de contenido. Es la mejor manera de seguir aprendiendo y de demostrarlo en público.

2️⃣ Crear una audiencia. Una manera de iniciar un negocio online cuando no tienes una idea con la que empezar es enfocarse en servir a una audiencia y escucharla para saber qué necesita de ti. En esa necesidad estará la vía hacia la monetización.

Vamos a poner un ejemplo. Imagina que soy un ilustrador digital y decido comenzar a crear contenido a través de una newsletter semanal llamada… mmmm… SinLápiz. Una vez reúna una audiencia suficiente, algunas vías de monetización de mi contenido podrían ser:

  • Servicios. Compartir lo que sé me hará ganar autoridad y generar confianza, luego será más fácil que me contraten como ilustrador freelance. Esto conecta con el camino del freelancer y más adelante verás cómo diversificar incluso tu cartera de servicios.
  • Patrocinios. Podría contactar con herramientas de software, academias online o marketplaces que estén interesadas en pagarme por aparecer en la newsletter y darse a conocer.
  • Afiliación. Quizás esas mismas herramientas y formación tengan programas de afiliación que me paguen si les llevo alumnos o nuevos clientes.
  • Contenido de pago. Podría combinar ediciones gratuitas de la newsletter con ediciones solo para miembros de pago, que tendrían que pagar una suscripción periódica para acceder a este contenido. Herramientas como Substack (newsletters), Mumbler (podcast), Patreon o las propias suscripciones de pago en YouTube.
  • Donaciones. Poco efectiva en el mercado hispano pero es una opción. Patreon o Buy Me a Coffee te lo ponen fácil.
  • Publicidad. También podría reciclar el contenido de mi newsletter, convertirlo a vídeo y subirlo a YouTube. Gracias a la publicidad de YouTube y con las visitas suficientes podría añadir otra fuente de ingresos.
  • Producto físico. ¡Ey! ¡Soy ilustrador! ¿Cómo no voy a tener a la venta unas láminas con algunas de mis ilustraciones? Puedo aprovechar la audiencia de mi newsletter para que voten cuáles son sus favoritas y así asegurarme que voy a tener un mínimo de ventas.
  • Producto digital. Esto conectaría con el camino del maker digital y se abren miles de posibilidades. Podría vender ilustraciones usando markeplaces de terceros o en mi propia web. Podría vender plantillas, patrones o presets para otros ilustradores freelance novatos. Quizás también un curso (¡o un libro!) si veo que mi audiencia está interesada en algo en concreto. Y todo esto beneficiándome de la infinita escalabilidad del producto digital.

¿Te das cuenta de las posibilidades? En el caso del content creator la materialización es la parte fácil. Todo el mundo puede abrir un blog en WordPress, un podcast con Anchor o una newsletter con Substack. Lo complicado es aportar algo diferente al resto, atractivo y crecer hasta tener una audiencia sobre la que construir tu negocio. En las etapas siguientes veremos cómo hacerlo.

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