Llegamos al módulo que suele atraer más interés. Cómo crecer. Porque no basta con lanzar y comenzar a monetizar. Todos queremos crecer y ganar más, ¿no?
Bueno, sí… pero no siempre. O no a costa de cualquier cosa.
Si estás en SinOficina es probable que compartas mi filosofía de emprender para vivir. La idea de valorar la libertad y el tiempo por encima del beneficio económico.
Esto suena bien pero a veces lo olvidamos. Queremos crecer tan rápido que acabamos con nuestra salud o dejando de lado las personas importantes en nuestra vida.
Por eso, antes de realizar una acción de crecimiento pregúntate: ¿qué estoy comprometiendo a cambio?
Puedes aceptar inversión externa pero asume que tendrás que dar explicaciones por todo lo que hagas. Y también de lo que no hagas.
Puedes asociarte con un influencer cuyas técnicas de venta no están alineadas con tus valores pero acepta que tu marca quedará dañada y te habrás perdido un poco el respeto a ti mismo/a.
Puedes contratar un gran equipo pero entiende que perderás más tiempo en reuniones y quizás pasarás de hacer un trabajo creativo a ser un gestor de personas.
Cada acción de crecimiento implica unos compromisos. Unos aceptables y otros no, dependiendo de nuestras prioridades.
Lo difícil no es crecer —¡y hay que crecer!—. Lo difícil es hacerlo sin sacrificar la libertad conseguida.
Veamos algunas ideas.
